10 / 08 / 2007
Un 'ave Fénix taurino' aterriza en la plaza de toros de Valderrobres

El joven rejoneador Curro Bedoya llega a la capital del Matarraña con una larga historia de superación y amor por el mundo de los toros a sus espaldas.

VALDERROBRES Lance Amstrong, el ciclista; José Francisco Molina, el portero de futbol; Félix Mantilla, el tenista... y Curro Bedoya, el rejoneador. Todos estos nombres van ligados a casta y ganas de continuar adelante a pesar de las adversidades. Tal vez, el caso mas desconocido es el del joven espada, que el domingo 12 comparte cartel con Antonio Domecq y Joao Moura en la plaza de toros de Valderrobres. Tres apellidos con una larga historia en los ruedos. Y es que Curro Bedoya, padre, fue uno de los mejores rejoneadores de su época toreando en plazas importantes de primera como, Las Ventas (Madrid), La Real Maestranza (Sevilla), La monumental (Barcelona).

La progresión de Curro Bedoya, hijo, a pasado por varios puntos negros: la pérdida de los caballos mas importantes de la cuadra de su padre, con su consiguiente sustitución y nueva doma, la rotura de un pié y un grave accidente. Cuando se rompió el cubito y el radio del brazo derecho en una plaza perdió su primera alternativa, pero la mayor desgracia ocurrió cuando un toro embistió a su caballo y cayeron los dos con la mala fortuna de golpearse con una piedra en la cabeza, con el consiguiente estado de coma en el que quedó. Tras 20 días en este estado, y tras varias operaciones, despertó. Tuvo que volver aprender hablar, a caminar y, por supuesto, a torear. Pero así quedó demostrado que es un rejoneador de sangre.

Hace escasas fechas el destino dejó de zancadillear su carrera y Curro Bedoya pudo tomar la alternativa en el espléndido coso taurino de la francesa ciudad de Bayona. En esta ocasión todo salió a pedir de boca. Frente a una plaza llena hasta la bandera y con el cartel de "no hay mas entradas" compartiendo cartel con el mismo Pablo Hermoso de Mendoza que le daría la alternativa y otro compañero como Sergio Galán, rejoneador ya consagrado, demostró ante todo el público en pie, que con casta todo es posible.

Ahora, en pleno crecimiento, superando fases progresivamente y demostrando toda la calidad que se le intuía, llega el joven -23 años- a Valderrobres, para el disfrute del público, escoltado en el cartel por otro promesa, Joao Moura -18 años-, y un experto consagrado caballero del arte del rejoneo como D. Antonio Domecq -36 años-.

Como explica un familiar suyo, Jorge Rico, " la vida no ha sido del todo justa con él, pero ahora ha llegado el momento crecer", y añade que aunque su nombre empieza a sonar con fuerza no es en este momento cuando ha llegado al mundo del rejoneo: "Lo que la gente no puede pensar es que sea ahora cuando Curro se ha puesto a torear y de repente se encuentra aquí. Lleva muchos años toreando".

"Además, el mundo de los toros no es igual de justo con los toreros a caballo que con los toreros de a pié", explica Rico. Y lo justifica con el hecho de que los rejoneadores deben costear, sumados a los gastos normales de la profesión, los transportes de los equinos, sus cuidados y al propio animal.

Su actual apoderado D. Agustín Parra "Parrita", cuenta con una última y simpática anécdota: "Lo mas bonito y entrañable del día de su alternativa, además de la puerta grande donde salieron a hombros los tres, así como también el ganadero Niño de la Capea, fue el hecho de que Pablo Hermoso de Mendoza fuese el padrino, ya que Curro Bedoya –padre- lo fue a su vez de él", relata "Parrita".

La fiesta se presenta con la participación de seis novillos de la ganadería de ‘Soto de la Fuente’ de las Pajanosas-Guillena de Sevilla.


Fotoalternativa
Curro desafía al toro sentando a su caballo frente a los asistentes el día de su alternativa en la plaza de Bayona.






volver