El camión salió ayer por primera vez sin "NILO" en sus boxes. Todos nos acordamos de él, es algo que sólo puede comprenderse por quién ha tenido alguna vez en algún animal a un amigo y acompañante de viaje, pero a pesar de esta ausencia, el camión iba repleto de ilusión. Todos los caballos estuvieron bien, y no acusaron el parón invernal.
La localidad de Ontur celebraba este fin de semana sus fiestas patronales y los vecinos llenaron la plaza en una tarde soleada.
Curro Bedoya abrió plaza, a lomos de Lagartijo, puso dos buenos rejones de castigo a un novillo que ya anunciaba su querencia a tablas desde el primer momento. El tercio de banderillas se inició con un Gallito espectacular, continuando con la senda del año pasado. Primero de frente puso un gran par sacando al animal de tablas y después de costado arriesgándose pero controlando las embestidas a trompicones que propiciaba el novillo, Curro puso otros dos buenos pares. Con Triunfador, puso un par a dos manos de mucho riesgo y dos cortas en todo lo alto. Un rejón de muerte eficaz, hicieron que cortara una oreja.
Su segundo ejemplar fue recibido con Zafiro, bien parado el novillo en el centro, colocó dos rejones de castigo. Como todas las tardes y como en todas las plazas, Curro Bedoya salió a triunfar y para eso hay que arriesgarse, por este motivo, sacó a Excalibur, para dar tres increibles quiebros muy medidos finalizados con tres pares bien puestos. A continuación, con Chaparrito, puso otros dos pares a pitón contrario, precedidos de dos buenas elevadas. Con Triunfador, pusó una rosa y un abanico con la bandera de España que se abrió en lo alto del novillo. Un pinchazo con el rejón de muerte, fue el motivo por el que el Presidente le negó unos merecidos trofeos por la entrega y por la buena ejecución de cada banderilla.
El novillo que cerraba su actuación fue recibido a lomos de Lagartijo, con quién puso dos rejones de castigo. Gallito volvió a salir para hacer partícipe al público de su torería, Curro ejecutó con él un tierra a tierra, de frente al toro para después poner dos buenos pares de banderillas. Con Manolito, puso de nuevo dos buenos pares a dos manos, tres buenas cortas y de nuevo, tanto esfuerzo fue empañado por otro pinchazo. Aplausos del público que valoró la entrega.
En definitiva, conclusiones muy positivas de este primer festejo, bien la cuadra, y sobre todo bien Curro con las ideas claras.