29 / 09 / 2006
El rejoneo también duele: Homenaje a Curro Bedoya

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Existe la sensación, de que el rejoneo no tiene el mismo peligro que el toreo a pie.

La realidad es muy diferente, lo que ocurre es que son dos formas distintas de enfrentarse al peligro de un toro, y se ve menos en el caso del rejoneo. Hay un enorme y denso historial de los daños que han padecido los rejoneadores en el ejercicio de su profesión, pero no es este el momento de hacer el recuento.

Siguiendo el refrán que dice: “Para muestra, basta un botón”

Hoy en el mes de Septiembre del 2006, acaba de presentársenos lo que puede ser este botón de muestra.

El día 14 en la plaza de Guadalix de la Sierra durante la lidia del tercer toro, el rejoneador, al poner una rosa, se seccionó algunas venas en la muñeca del brazo derecho. Tuvo una gran hemorragia, por lo que le intervinieron allí mismo. Al día siguiente lo buscamos sin encontrarlo en la prensa diaria. Seguro que muchos de Uds. no se habían enterado.

El rejoneador, es Curro Bedoya (hijo) de 22 años, nacido en Barcelona y afincado en la provincia de Madrid. Su padre que fue un gran rejoneador hoy ejerce como apoyo y soporte de su hijo. Este es un profesional que empieza y no tiene ningún apoyo mediático, porque la prensa no lo considera importante.

Hemos tenido curiosidad por conocer su trayectoria y nos hemos encontrado con estos datos, que son el terrible exponente de lo que significa a veces ser rejoneador.

Actuó por primera vez en El Tiemblo en el año 1999, toreando 4 ó 5 tardes hasta el año 2000 que alcanzó los 20 festejos. En la actualidad y con muchos parones, que ahora veremos, ha alcanzado un total de 125 festejos, como cifra total desde que empezó.

Los resultados artísticos han sido muy buenos y cuenta en la actualidad con una cuadra de 14 caballos magníficos.

Durante este tiempo ha padecido los siguientes percances:

El 4-5-03 en Colmenar de Oreja, que en aquel tiempo tenía el piso de plaza en bastante mal estado, incluso con piedras. El caballo resbaló y el toro apretó. Curro cayó de espaldas y recibió un fuerte golpe en la nuca. Fue sometido a una primera intervención para limpiarle los coágulos y ajustar la masa encefálica. Tuvieron que hacerle al poco tiempo una segunda operación para descomprimir el cerebro y le quitaron una gran placa ósea frontal, que guardaron con todas las precauciones necesarias para mantenerla útil. Pasado un mes le volvieron a intervenir para colocarle de nuevo este hueso en su sitio con uniones de titanio. Durante estas operaciones tuvo dos paros cardiacos y su estado llegó a ser gravísimo.

En Junio del 2004, recibió un pitonazo en Cartagena que le partió el cubito y el radio del brazo derecho.

A final del 2004 a la salida de una pirueta, resbaló en la cara del toro y se partió el pie derecho. Y al principio de este escueto resumen hemos reseñado su reciente accidente en Guadalix.

Son muchas situaciones que muestran el peligro a que se expone un rejoneador. Cosas que han ocurrido en poco tiempo y a un solo profesional. Además prácticamente EN SILENCIO. Los medios no han difundido estos hechos como merecían. Por estas cosas, la gente esta confundida y piensan que el rejoneo no tiene peligro, porque los medios no lo enseñan y la gente no LO VE.

Hoy hemos traído aquí este "botón de muestra" donde hay tanto dolor y sufrimientos escondidos.

Estas cosas ocurren y están presentes en el toreo a caballo.

Hay quien considera del rejoneo, como una exhibición de doma o un espectáculo ecuestre. El toro está presente y el rejoneador es un torero más, con todo el riesgo que esto supone.

Estamos analizando "un botón de muestra" que consiste en: Un torero a caballo, que ha empezado muy joven.-Que ha perdido muchas corridas por sus percances.-Que ha sufrido mucho.-Que sigua ahí sin quejarse. Que la prensa ignora no sabemos porque. Que sigue teniendo, ilusión voluntad y afición.

Que este duro historial por si mismo, debería servir para que la afición le de un sitio mas serio y respetable al REJONEO y a los toreros a caballo








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