Con una plaza casi llena, y una tarde que amenazaba otra vez con lluvia, hicieron el paseillo Curro Bedoya, Sergio Domínguez y Mariano Rojo.
Curro Bedoya abrio plaza, recibiendo a su primer novillo con Zafiro, un caballo de 8 años, francés, de capa alazán, con el que se dobló en el medio y templó la embestida, clavando dos rejones de castigo en buen sitio.
En el segundo tercio, salió con Bulki, un caballo español, con el que puso dos banderillas al pitón contrario de gran calidad, sobre todo la segunda pisando terrenos comprometidos.
A continuación montando a Trasnochador, ejecutó dos quiebros que levantaron al público, en los que se pudo apreciar el gran temple de uno de los caballos estrella de su cuadra.
Con Nilo, puso un par a dos manos y otro par a dos manos cortas. Después puso un abanico en todo lo alto.
En el tercio final, también con Nilo, clavó un rejón en lo alto, pero tuvo que bajar a descabellar logrando matar al novillo en el primer intento.
La presidenta le concedió dos orejas.
Ya en el segundo de su lote, puso dos rejones de castigo con Lagartijo, caballo francés de cuatro años.
En el segundo tercio, salió con Quitasueños, con el que puso tres banderillas, haciendo unas piruetas y poniendolo de manos.
Con Manolito, clavó un par a dos manos y dos rosas.
Para el último tercio, salió con Nilo, con el que clavó el rejón de muerte en todo lo alto, que hizo que el toro cayera rodado al instante.
El público sacó sus pañuelos y la presidenta le concedió dos orejas y rabo.
Además se le hizo entrega del trofeo Virgen del Socorro, al triunfador de la tarde.